Por segunda ves en este año, pierdo un celular, esta ves fue mi querido juguete tecnosexual Sony Ericsson w810, en fin, una perdida, da igual, otra desgracia mas a mi haber, lo unico reconfortante, es que de alguna forma puedo volver a tenerlo, pero...demonios, que impotencia perder una basura, a manos de otra basura, un residuo de esta maldita sociedad.
por una parte, es un lastre que me quitaron, dejar de depender del maldito teléfono, y poder descansar un fin de semana con mi amor, es impagable, pero no deja de molestar el echo de haber perdido algo que inevitablemente tiene un costo monetario, que afecta otros proyectos.
ahora, solo me queda por agradecerle a mi niña Daniela el haberme regaloneado cuando estaba bajoneado, y de hacerme volver a la cordura, de que no es mas que un aparato material, fácilmente reemplazable.
eso, pronto estaremos en un nidito propio, felices, y avanzando en nuestras metas.
te amo.
Sunday, June 24, 2007
Desgracias van, Desgracias vienen... la Felicidad queda
Publicado por
Cristián Valenzuela
los
8:44 PM
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment