Sábado 11, Noviembre 2006
Despertar, para no variar, solo… es algo que si bien odio, por los motivos y causas en que pasa, trato por otra parte sacarle partido. Como el hecho de ya que no hay nadie cuando me levanto, me puedo dar el lujo de levantarme tal cual dios me trajo al mundo, tomar desayuno en esa “facha”, ordenar mi pieza, hacer algo de aseo, ducharme, y seguir así… hasta que por motivos de fuerza mayor, tener que vestirme y salir de casa.
Ese día fui a almorzar a la casa de mi hermana, allá solo estaba mi mama y sobrina… el resto de la gente… ni idea.
Almorzamos, y tuve la genial idea de llamar a mi distinguido ‘padre’ y concertar una cita con él para ese mismo día, a eso de las 17hrs.
Después de varias insistencias, apareció cerca de las 18hrs.; yo en ese ínter tanto ya me había tomado unas cervezas, y fumado un cañito “haciendo hora”…
Hasta que llego el personaje este… hablamos largo y tendido, sobre política, de mi trabajo, del de él… sobre varias cosas en general, hasta que mi hermana, haciendo gala de su prudencia, nos interrumpió, por un breve lapso, lo suficiente como para yo ir al baño a descargar mi vejiga que a esa altura por la cerveza ingerida reclamaba mi atención.
Una ves que mi hermana se retiró, continuamos con la conversación y yo notando (casi leyendo su mente en realidad) de que quería salir de ahí a toda costa, porque hasta el momento solo habíamos hablado pelotudeces, y el sabe perfectamente que cuando le pido que nos juntemos, es por temas muy puntuales, y que debe tener mas que presente. Comencé el ataque con artillería mediana, haciéndole saber mis intensiones y que es lo que quería de él.
Le solté las 2 opciones, una era que me prestara plata en ese momento, y la otra que le exigía de cierta forma que me prestara apoyo monetario para la U ahora, antes de empezar… y como lo esperaba, me soltó todo un rollo de que no tenia plata, de que estaba endeudado, de que tenia que pagar un parte, que esto que lo otro…
A final de cuentas, era lo que me esperaba; pero aproveché de recalcarle todo mi dolor, y de refregárselo en la cara, primero, como terapia para mi, y segundo, como ataque directo a él.
El insistía en escudarse en sus problemas de pareja con mi mama, para eludir sus responsabilidades como padre, le hice saber que desde X época, todo lo que sé de la vida, todo lo que eh vivido, y a donde eh llegado ahora, es solo gracias a mi esfuerzo, y a mi entereza como persona. De otra forma, ya estaría muerto, algunos muy cercanos a mí saben eso.
Algo obtuve de todo ese lloriqueo de el, y es un compromiso “de hombre” que si no cumple, o dilata, es causa y motivo suficiente para proceder con plan B, y el escrito judicial pasará a ser demanda en contra de él, con petición de embargo por daño moral, e incumplimiento de deberes maritales y familiares, eso sin contar la bigamia… será mucho?
Se lo merece.
Despertar, para no variar, solo… es algo que si bien odio, por los motivos y causas en que pasa, trato por otra parte sacarle partido. Como el hecho de ya que no hay nadie cuando me levanto, me puedo dar el lujo de levantarme tal cual dios me trajo al mundo, tomar desayuno en esa “facha”, ordenar mi pieza, hacer algo de aseo, ducharme, y seguir así… hasta que por motivos de fuerza mayor, tener que vestirme y salir de casa.
Ese día fui a almorzar a la casa de mi hermana, allá solo estaba mi mama y sobrina… el resto de la gente… ni idea.
Almorzamos, y tuve la genial idea de llamar a mi distinguido ‘padre’ y concertar una cita con él para ese mismo día, a eso de las 17hrs.
Después de varias insistencias, apareció cerca de las 18hrs.; yo en ese ínter tanto ya me había tomado unas cervezas, y fumado un cañito “haciendo hora”…
Hasta que llego el personaje este… hablamos largo y tendido, sobre política, de mi trabajo, del de él… sobre varias cosas en general, hasta que mi hermana, haciendo gala de su prudencia, nos interrumpió, por un breve lapso, lo suficiente como para yo ir al baño a descargar mi vejiga que a esa altura por la cerveza ingerida reclamaba mi atención.
Una ves que mi hermana se retiró, continuamos con la conversación y yo notando (casi leyendo su mente en realidad) de que quería salir de ahí a toda costa, porque hasta el momento solo habíamos hablado pelotudeces, y el sabe perfectamente que cuando le pido que nos juntemos, es por temas muy puntuales, y que debe tener mas que presente. Comencé el ataque con artillería mediana, haciéndole saber mis intensiones y que es lo que quería de él.
Le solté las 2 opciones, una era que me prestara plata en ese momento, y la otra que le exigía de cierta forma que me prestara apoyo monetario para la U ahora, antes de empezar… y como lo esperaba, me soltó todo un rollo de que no tenia plata, de que estaba endeudado, de que tenia que pagar un parte, que esto que lo otro…
A final de cuentas, era lo que me esperaba; pero aproveché de recalcarle todo mi dolor, y de refregárselo en la cara, primero, como terapia para mi, y segundo, como ataque directo a él.
El insistía en escudarse en sus problemas de pareja con mi mama, para eludir sus responsabilidades como padre, le hice saber que desde X época, todo lo que sé de la vida, todo lo que eh vivido, y a donde eh llegado ahora, es solo gracias a mi esfuerzo, y a mi entereza como persona. De otra forma, ya estaría muerto, algunos muy cercanos a mí saben eso.
Algo obtuve de todo ese lloriqueo de el, y es un compromiso “de hombre” que si no cumple, o dilata, es causa y motivo suficiente para proceder con plan B, y el escrito judicial pasará a ser demanda en contra de él, con petición de embargo por daño moral, e incumplimiento de deberes maritales y familiares, eso sin contar la bigamia… será mucho?
Se lo merece.
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